Sobre Nosotros, los brujos AA.VV, edición y prólogo de Juan Salzano

Por Alan Ojeda

A diez años de la primera edición, vuelve a las librerías este libro de ensayos que orbita en torno a la brujería, el arte y la poesía. Compilado y editado por Juan Salzano, reúne a quince autores latinoaméricanos bajo un sintagma deleuziano paradigmático: “Nosotros, los brujos” ¿Por qué D&G dicen “Nosotros, los brujos” al hablar de los devenires? ¿A qué se refieren? Este libro ensaya (en el sentido pragmático, es decir “practica”) quince posibles respuestas.

  Cuando los hermanos Elric de la serie FullMetal Alchemist conocen al doctor del ejército Marcoh, y este les dice dónde están sus investigaciones sobre “La piedra filosofal”, les desea que sean capaces de ver la verdad detrás de la verdad. La magia es un poco eso. Algo similar ha pasado con Aleister Crowley, en cuyos libros se encuentran referencias a sacrificios que, más que parte del ritual, eran una forma de continuar escandalizando a la gente. ¿El problema? La literalidad. Lo mismo ha pasado, a lo largo de los siglos, con la idea del alquimista y la piedra filosofal. Los ignorante y débiles de espíritu, incapaces de ver la verdad detrás de la verdad, han tratado de convertir el plomo en oro a través de la alquimia y de obtener la vida eterna a través del “elixir de la vida”. Nada más lejos de la verdad. Es que quizá estos seres literales carecen del órgano metafórico y se encuentran condenados a vivir mas acá de la transmutación del verbo. Entonces ¿De qué hablamos cuando hablamos de magia? “Entrar en alianza (aberrante), en contagio, en inmisión con el (lo) diferente” (Perlongher) o “De lo que siempre se trata es de liberar la vida allí donde está cautiva, o de intentarlo en un incierto combate” (Deleuze). Ese devenir-otro es la transmutación. Ahí es donde un grupo de anómalos aparece y, en coro, dicen: Nosotros, los brujos.

    La reedición de Nosotros, los brujos: Apuntes de arte, poesía y brujería (Santiago Arcos 2017) reúne ensayos de 15 autores latinoamericanos con un doble hilo de Ariadna que actúa como canal de fuga. Ese hilo está compuesto por Héctor Libertella y el Jano filosófico de Deleuze-Guattari. Los autores de los ensayos invocan no tanto a los autores como cita de autoridad de la cual se parte, sino como motivo, como gesto, como movimiento. Libertella y D&G son la invitación a una danza filosófica, al des(a)nudamiento de la lengua que permite el éxtasis, como lo aborda Reynaldo Jiménez en el primer ensayo-poema del libro: “El acontecimiento regocijante: de la magia como primera necesidad”. De nuevo, entre líneas. La magia como primera necesidad, magia que nace del baile ¿Qué magia es esa? Este libro se presenta como un grimorio literario que aborda diversas formas para pensar el cato de religarse con el mundo, para lo que hay que liberarse, paulatinamente, de la humanidad. El milagro sucede cuando nosotros nos vaciamos, cuando ya-no-somos, porque esa es la primera condición para esperar que la transformación haga lugar. Dejamos de insistir en lo idéntico, en la identidad, en el candado existencial del “Yo soy”, de la misma manera que cuando bailamos dejamos de insistir en pensar el movimiento, ya que bailar no se trata de seguir el ritmo de la música -porque seguir implica, necesariamente, estar un paso atrás- sino de abrirse al ritmo, como lo hace un artista marcial que ha entrenado lo suficiente como para que su cuerpo responda sin tener que pensar.

   A lo largo del libro nos encontramos con un catálogo de abordajes tangenciales de la brujería, porque la magia no sale a la luz, se oculta, como en el Arcano II del Tarot (La Papesa) lo hace detrás del velo de Isis. Atravesar ese velo es el primer paso hacia la magia y la transformación y por eso cada experiencia es única. No hay un “dogma” mágico, hay una pragmática. Es por esa razón que Nosotros, los brujos no es tanto un manual como un abanico de experiencia, de devenires en plena fuga cartografiando el recorrido sobre la lengua, la piel, los ojos y la memoria que nos develan la pluralidad del camino brujeril.

   ¿Pero cómo puede la magia ser accesible por caminos tan dispares? ¿Cómo pueden llamarse todos brujos? Nuevamente lo sin centro. Salzano describe a esta comunión acéfala “la conspiración pneumática”. Conspirar, en este sentido, se vacía de cualquier tipo de connotación delictiva para llenarse de espíritu esotérico: conspirar=respirar juntos, anhelar en común. En consecuencia, Nosotros, los brujos es el diario fragmentario (caleidoscópico) de un grupo de viajeros en camino a religarse con el mundo, sin perder la piel. Místicos, pero con el cuerpo intacto.

   Del baile a las tribus de África; de Vulcano a Sileno; de Eros a la Patafísica del Vudú; de Osman Spare hasta el Pensamiento Dios y la brujería portátil. Solo formas de éxtasis, de transitar, de transar mercadería espiritual con las bestias y los monstruos, de vivir en los bordes de la existencia de la civilización y lo civilizado, ahí donde se pierde la forma.

  Autores que participan del libro: Reynaldo Jiménez, García Vega, Cippolini, Azcoaga, Echevarren, Bejerman, naKh ab Ra, Arrillaga, Armand, Moguillansky, Salzano, Catren, Naude, Santos Lopez, Numantis